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Posición deíctica: parámetros

Julio Calvo Pérez en La pragmática del español habla de tres parámetros básicos respecto a la posición deíctica. La posición previa deíctica resulta de la proyección de tres parámetros que los interlocutores determinan en el proceso de comunicación. Éstos son: el espacio-tiempo, la cosa y la persona hablante.

El espacio-tiempo es el más importantes de los tres desde el momento en que con él se acota el subconjunto areal primario que envuelve tridimensionalmente al hablante. [Doctor me duele aquí. –Pues póngase allí]. El señalamiento locativo se da mediante la materialización de algunos proto-adverbios de las lenguas. Para el español tenemos:
- Oposición aquí / no aquí (ahí, allí), en que se distingue el espacio próximo al emisor de todos los demás espacios (“Aquí estaremos muy bien”)..
- Oposición allí / no allí (aquí, ahí), en que se determina con exactitud la lejanía en relación con los interlocutores, cada uno de los cuales tiene su espacio propio (“Ahí te van las llaves, cógelas”.
- Oposición ahí / no ahí (aquí, allí), por la cual se neutraliza el rasgo de +/- proximidad (+/- lejanía) de la deíxis fantástica (“¡Ahí es nada como se quedó!”).

La cosa está asociada a la deíxis espacio-temporal y formando un todo perceptual con ella, en cuanto a que lo señalado ya no es un área indiferenciada, sino la figura con sus límites que se encuentra en el espacio deíctico que aquella acota como fondo (“Todos los hombres tienen su aquel”).

La persona hablante. La conducta esencial que se transfiere de la función ideativa a la interpersonal queda igualmente anclada en análoga cognición mostrativa. Así, un tercer grado de deíxis surge en el tratamiento mostrativo: la de los pronombres interpersonales (“¡Éste ya puede decir misa!”).

Poder y solidaridad, Brown y Gilman (1960)

Se emplea el término poder para describir situaciones en las que la conducta de un individuo viene determinada por las acciones del otro. En sociolingüística, las nociones poder y solidaridad se emplean para hacer referencia a la distancia social que existe entre los interlocutores.
El poder supone una relación no recíproca entre dos personas. Cuando dos personas establecen una relación, una será considerada superior, la que emplea el tratamiento de tú y recibe el de usted (sistema asimétrico). En cambio, la solidaridad hace referencia a una relación simétrica entre dos personas.
La distancia que se establece entre poder y solidaridad ha permitido fijar dos universales:
- todas las lenguas tienen algún modo de indicar las diferencias de poder, de solidaridad o de ambos tipos, pues todo individuo tiene la necesidad de fijar las relaciones con los demás y mostrar el lugar que ocupa en su contexto social.
- cuando el poder y la solidaridad vienen reflejados por el mismo rango de elementos, la forma que expresa mayor solidaridad también expresa mayor poder por parte del hablante y viceversa.

Plural de modestia

Constituye una manifestación particular de la categoría pragmática de deíxis social. Podemos considerar dos tipos:
- Plural de modestia, sentido ficcional de un plural de primera persona exclusivo. Se manifiesta de manera explícita cuando la primera y segunda persona de plural desempeñan funciones sintácticas diferentes en una misma oración. La función comunicativa que trata de cumplir el plural de modestia es la de enmascarar la expresión de autorreferencia. Estos plurales de modestia suelen aparecer con verbos como creer, pensar, suponer, querer, pretender, intentar…
- Plural cooperativo. Uso de plural inclusivo. Con este plural se intenta incorporar al lector (oyente).

Categorías deícticas

Según Levinson (1983) existen cinco categorías deícticas fundamentales: la deíxis de persona, tiempo, lugar, discursiva (o textual) y social. Todos los tipos de deíxis se organizan de forma egocéntrica. El centro deíctico está constituido por la persona central (el hablante), por el tiempo en que el hablante expresa la palabra y por el lugar en que se encuentra al hacerlo. En el discurso el centro deíctico es el lugar en que se encuentra el hablante y en la deíxis social el centro es el hablante y su posición relativa con respecto al oyente.


La deíxis de persona
Se manifiesta en el hecho de que cada cambio de hablante supone un salto que determina todo el sistema de la deíxis. La deíxis de persona se refleja directamente en los pronombres personales, donde encontramos la distinción gramatical entre 1ª (+ hablante: yo), 2ª (+ destinatario: tú) y 3ª persona (- hablante, - destinatario: él). Esta triple distinción organiza los sistemas pronominales, que llegan a tener hasta 15 pronombres, de acuerdo con las variaciones basadas en el número, género…


La deíxis de tiempo
La expresión temporal toma como referencia el papel del participante, es decir, el momento de la enunciación. Así, cabe distinguir un tiempo de codificación y un tiempo de recepción, que en un diálogo confluyen en simultaneidad deíctica (excepto en cartas, en programas en diferido o en un mensaje en el contestador automático, por ejemplo).
El tiempo gramatical es uno de los mecanismos que se utilizan para marcar la temporalidad en el marco de la enunciación.

La deíxis de lugar
Se refiere a la especificación de las situaciones relativas a los puntos de anclaje en el evento de habla. La situación de los objetos puede hacerse por referencia a puntos fijos ("Pontedeume está a 90 km. de aquí").
Existen algunos deícticos denominados puros como aquí, ahí, allí y los pronombres demostrativos esto, este, esta, eso, ese, esa, aquel, aquello y aquella.

La deíxis del discurso
Concierne al uso de expresiones en un enunciado para referirnos a alguna porción del discurso (“A ver si conoces este chiste”). En realidad se trata de un tipo de deíxis espacio-temporal que tiene como características definitorias que el punto = espacio-temporal coincide con el espacio-tiempo del hablante. La referencia de la expresión deíctica se hace a una porción del discurso considerada en sí misma. La deíxis textual se utiliza para introducir un nuevo referente.

La deíxis social
Se refiere a los aspectos de las oraciones que reflejan o establecen o están determinados por ciertas realidades de la situación social en que tiene lugar el acto de habla. Se trata de elementos sociales que están codificados en las lenguas (pronombres de cortesía, fórmulas de tratamiento…).

Tipos de deíxis

Cerdá en su Diccionario señala los siguientes tipos de deíxis:
- anafórica: referencia a un elemento mencionado antes en el enunciado.
- catafórica: término que se mencionará a continuación en el texto.
- espacial: precisa la localización de un objeto en el espacio.
- de lugar y tiempo: especificación de las coordenadas espacio-temporales.
- ad oculos: objetos que se hallan en el entorno espacial inmediato del hablante y oyente.
- de persona: identidad de los interlocutores en la enunciación.
- fantasma: espacios y tiempos creados por el hablante.
- social: la que exhibe con rasgos lingüísticos la distancia social entre los hablantes.
- temporal.

La deíxis en español y árabe

Waleed Saleh Alkhalifa realiza una presentación de la deíxis en árabe, realizando al mismo tiempo una comparación con la deíxis en castellano, en su artículo “Algunas consideraciones sobre la deíxis en español y árabe”.

En cuanto a la deíxis de persona, los pronomes “yo” y “tú” son idénticos en las dos lenguas, aunque en árabe existe un “tú” masculino (anta) y otro femenino (anti). Otra característica de la lengua árabe es el empleo del dual en la primera, segunda y tercera persona de plural: nahnu (nosotros dos), antuma (vosotros dos), huma (ellos dos). Se señala también la particularidad del uso del pronombre de tercera persona de femenino singular (hiya), usado obligatoriamente en árabe para referirse a cualquier plural irracional, ya sea masculino o femenino.
En lo referente a la deíxis espacial, el árabe distingue tres grados: próximo, medio y alejado, al igual que en español. Una peculiaridad del árabe respecto al español, es el uso de los demostrativos de distancia media e lejana cuando pierden su indicación deíctica, expresando el significado del verbo existir o haber.
Por lo que respecta a la deíxis temporal, lo más destacable del árabe con respecto al castellano es la utilización del tiempo de pasado para indicar el presente y el futuro. La partícula lam de negación sólo funciona con el verbo en presente, pero indica siempre pasado. Existen también algunas partículas condicionales que rigen verbos en pasado, pero indican presente o futuro.
En la deíxis fórica, en árabe se pueden distinguir tres tipos de referencias en cuanto al orden: anticipado o por dicción e jerarquía (el referente aparece antes que el pronombre), por dicción pero no por jerarquía (se menciona al referente antes que al pronombre, pero su orden corresponde a un lugar posterior al pronombre) y por jerarquía y no por dicción (primero se menciona al pronombre y luego al referente, que debería aparecer antes del pronombre).
Además, en árabe existe también la deíxis fantasma, que se refiere a aquel uso deíctico con el que se apunta a objetos extralingüísticos que no se encuentran presentes en la situación del hala cuando se apunta a objetos evocándolos.

Deícticos de persona en gallego

En gallego existen dos características en los deícticos de persona.
La primera consiste en la dualidad de formas en la primera y segunda persoa de plural para marcar la oposición exclusivo/no exclusivo. “Nós” y “vós” señalan un grupo amplio que no está delimitado, mientras que “nosoutros” y “vosoutros” son plurales excluyentes, que se refieren a grupos muy determinados.
Una segunda característica es la utilización de los pronombes de tercera persona de singular femenino sin ser substitutos de ninguna frase nominal con un substantivo concreto que motive esa concordancia de género.
Podemos poner los siguientes ejemplos:
“Agora si que a armaches boa.”
“E o pobre Rubén, que nunca se vira nelas, fuxiu correndo onda a súa nai.”
“Aquí todo o mundo ten que pagalas".
Los pronombres a, elas y as en las frases anteriores no tienen como punto de referencia un elemento que aparezca en el mismo contexto lingüísticos, como sucede en “As flores deixeinas na mesa”. Se trata, pues, de usos autónomos con trazos semánticos propios, cuya capacidad referencial non es totalmente equivalente a la de otras formas autónomas.

Deícticos en gallego

Deíxis

El término deíxis se emplea en lingüística para aludir a la función que desempeñan los pronombres personales y demostrativos, el tiempo gramatical y una serie de otros rasgos gramaticales y léxicos que relacionan los enunciados con las coordenadas espaciotemporales de la enunciación.
El concepto de deíxis se menciona siempre a propósito de los pronombres y la capacidad que tienen éstos para señalar hacia objetos, situándolos en cierta posición respecto a un punto de referencia que suele ser la situación de habla. Esta función se puede cumplir con dos tipos de deíxis: deíxis ad oculos o mostrativa (los objetos señalados están presentes en la situación de habla) y deíxis fórica (lo señalado aparece en el discurso previo –anáfora- o posterior –catáfora-).
Levinson justifica la adscripción de la deíxis a la pragmática porque concierne directamente a la relación entre la estructura de las lenguas y los contextos en que son utilizadas, aunque desde su punto de vista se trata de una categoría gramatical situada en la frontera de la pragmática y la gramática.
La deíxis es un mecanismo que sirve para relacionar nuestro discurso con la situación comunicativa en que se produce. Sin esto el lenguaje humano no podría tener eficacia lingüística. Gracias a la función deíctica podemos denotar muchas situaciones diferentes utilizando las mismas expresiones lingüísticas, se trata de la economía lingüística. Cabe destacar que la existencia de deícticos es un universal lingüístico.